El Impacto Potencial de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Parkdale, Toronto

(Foto superior: © Jason S. Cipparrone, Sheltered Perspective Films 2026)

Por Claudia Vergara, Rhiannon Cobb, Isra Iqbal, Adam Ehsan Ali

Mientras Toronto se prepara para acoger la Copa Mundial de la FIFA 2026, es probable que el barrio de Parkdale, que está directamente adyacente al estadio anfitrión, el BMO Field, experimente de manera desproporcionada sus impactos y repercusiones, entre ellas un aumento de los desalojos, la vigilancia y la presencia policial.

Seis partidos de la Copa Mundial de la FIFA (FWC) se llevarán a cabo en el BMO Field, al sur de Parkdale y Liberty Village, del 12 de junio al 2 de julio. Toronto no sólo da la bienvenida a futbolistas de talla mundial a su ciudad a partir de este viernes, sino que también reforzará la presencia policial y la vigilancia en toda la ciudad. Los Servicios Policiales de Toronto (TPS) prevén que la afluencia de atención mundial hacia Toronto fomente protestas y manifestaciones. Como resultado, los TPS están intensificando su presencia y preparando la ciudad para que sea controlada y protegida de forma eficaz a medida que llegan las multitudes y el mundo pone sus ojos en Toronto.

La Policía de Toronto (TPS) desplegó recientemente dos iniciativas de seguridad pública que incluyen equipar un nuevo escuadrón de agentes con equipo antidisturbios y rifles de largo alcance, con el fin de que las armas sean más visibles en manos de los oficiales de la policía de Toronto. Más recientemente, los organizadores han informado de un aumento significativo del acoso a personas sin hogar o con condiciones de vivienda precarias en Union Station, una importante arteria de transporte que conecta a los viajeros de los suburbios de Toronto con la red de metro y el sistema ferroviario de la ciudad, con líneas directas a sus principales aeropuertos. Además, el gobierno federal anunció un financiamiento de hasta 145 millones de dólares para apoyar la seguridad pública durante la Copa del Mundo. Parte de esta financiación se va a destinar a un nuevo ‘centro de mando’ de seguridad de $12.5 millones de dólares para la duración de los partidos.

Adicionalmente, para facilitar la ejecución y organización del torneo, el gobierno provincial de Ontario ha invertido $97 millones para apoyar el papel de Toronto como ciudad anfitriona. A nivel de gobierno municipal, a partir de abril de 2026, la ciudad de Toronto tiene la intención de gastar un total de $380 millones, financiados por las reservas municipales, subvenciones federales y provinciales e ingresos de terceros, para cubrir los costos de la organización a nivel municipal. En conjunto, se espera que los gobiernos canadienses gasten algo más de $1.000 millones de dólares en fondos públicos para organizar el torneo en Toronto y Vancouver.

Por lo tanto, los costos de oportunidad de la Copa Mundial de la FIFA en Toronto —es decir, que los fondos federales, provinciales y municipales destinados a la organización del evento podrían haberse utilizado para atender las necesidades de los sectores más vulnerables de Toronto, como las personas con bajos ingresos, racializadxs y las personas sin hogar— se ven agravados por la persecución deliberada de estas comunidades para dar paso al espectáculo mundial. En virtud de su proximidad al BMO Field, la composición similar de sus residentes y su historia como espacio carcelario, Parkdale representa un importante caso de estudio para evaluar los impactos violentos de la Copa Mundial de la FIFA. Si bien Parkdale ha sido moldeado por el desplazamiento, la vigilancia policial y el control institucional, también cuenta con una sólida historia de ayuda mutua y de organización de la clase trabajadora y los inquilinos.


La historia carcelaria y de organización de Parkdale

A finales del siglo XIX, Parkdale se comercializaba como un tranquilo suburbio residencial de clase media a las afueras de la ciudad. Sin embargo, a medida que Toronto se industrializaba, las familias de clase trabajadora, los inmigrantes y los residentes con bajos ingresos se fueron instalando cada vez más en el vecindario. Con el tiempo, las grandes casas victorianas se subdividieron en apartamentos, pensiones y casas de huéspedes. Estas formas de vivienda de bajo costo se convirtieron en fundamentales para la supervivencia de generaciones de recién llegados, supervivientes de instituciones psiquiátricas, residentes pobres y de clase trabajadora, y personas expulsadas de otras partes de la ciudad.

Al mismo tiempo, justo al Este de Parkdale se encontraban la Prisión Central y el Reformatorio para Mujeres Andrew Mercer; una prisión conocida por los abusos, los trabajos forzados y el encarcelamiento de mujeres pobres, racializadas, indígenas e «indeseables». Cerca de allí, el Manicomio Provincial (que, tras años y numerosos cambios de nombre y fusiones, se convirtió en el Centro de Adicciones y Salud Mental, o CAMH) confinó a pacientes psiquiátricos entre muros institucionales construidos, literalmente, con mano de obra no remunerada de los reclusos. Algunos de esos muros siguen en pie, conservados como lugar histórico.

La desinstitucionalización de estos centros, en particular del centro psiquiátrico, entre los años 1960´s y 1980´s tuvo un impacto significativo en Parkdale. Miles de antiguos pacientes fueron dados de alta y se instalaron en el barrio, a menudo sin una vivienda adecuada ni apoyo comunitario. Muchos acabaron en pensiones, pisos para solteros, refugios o sin hogar. Parkdale se fue estigmatizando cada vez más como un barrio asociado a la pobreza, el consumo de drogas y las enfermedades mentales. Hoy en día, South Parkdale sigue siendo uno de los barrios de la ciudad con mayor proporción de inquilinos y de bajos ingresos, al tiempo que se enfrenta a intensas presiones de gentrificación y al aumento de los alquileres impulsado por los propietarios corporativos y el desarrollo especulativo.

La lucha por el acceso al espacio en Parkdale sigue en curso, pero la criminalización de los indigentes en este contexto se vio acentuada en 2021 por el desalojo violento de un campamento de tiendas de campaña en el Estadio Lamport. El estadio se encuentra en los terrenos de la antigua reformatorio para mujeres Andrew Mercer, lo que refleja una larga historia de vigilancia policial y reclusión en la zona. La indignación pública que suscitó este desalojo provocó un cambio temporal en la respuesta de la ciudad ante la falta de vivienda, basada en lo que denominaron un enfoque de derechos humanos (aunque esto fue criticado por los defensores de las personas sin hogar). Sin embargo, la implementación por parte del Gobierno de Ontario del proyecto de ley 6, que amplió las multas por allanamiento hasta 10 000 dólares o penas de prisión de hasta seis meses por consumir drogas o incumplir una orden de desalojo, representa otra medida opresiva contra las personas sin hogar.

Al analizar este panorama carcelario más amplio, se pone de manifiesto una historia más extensa de vigilancia y criminalización en Parkdale. Estos legados influyen en las tendencias actuales de la actuación policial, la vigilancia y la criminalización continua de la pobreza, los problemas de salud mental y el consumo de drogas en Parkdale y los barrios circundantes. También se ha demostrado que estas dinámicas se intensifican antes y durante los grandes eventos deportivos internacionales, lo que plantea preocupación entre todos aquellos que viven en Parkdale a la sombra de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

La expansión de la vigilancia y los desalojos ante la llegada de la Copa Mundial

En este contexto, la Copa Mundial de la FIFA trae consigo una mayor presencia policial. Doug Ford, primer ministro de Ontario, ha prometido ampliar las competencias de los agentes especiales de la Comisión de Transporte de Toronto (TTC) para arrestar a quienes consuman drogas en el transporte público. En medio del cierre por parte de Ford de los centros de consumo seguro y de los refugios superpoblados, la TTC se ha convertido en el último lugar de respiro para las personas sin hogar. Estos ejemplos de exceso policial y de mayor vigilancia se han convertido en un elemento inherente a la planificación, la ejecución y el legado de los mega eventos deportivos, desde la Copa del Mundo de la FIFA hasta los Juegos Olímpicos.

La comunidad de Parkdale ha sido adicionalmente testigo de los primeros indicios de desalojo, incluyendo el cierre anticipado del Better Living Centre (BLC), citando los contratos preexistentes del centro con la FIFA. El BLC es un albergue y centro de acogida invernal con unas 250 camas. Los residentes del BLC fueron desalojados y se vieron expuestos a las duras condiciones invernales un mes antes del cierre estacional previsto. La ciudad de Toronto dijo que encontraría plazas de alojamiento para los desplazados en otros refugios, pero no está claro si ésto ha sucedido. Teniendo en cuenta que la ciudad se encuentra en una crisis de vivienda de años, en la que la falta de hogar se está criminalizando cada vez más y cuya población sin hogar está creciendo, debemos ser escépticos ante la priorización del FWC frente a la atención de las necesidades inmediatas y la seguridad de los más vulnerables de la ciudad. Dicha priorización plantea interrogantes sobre qué derechos cuentan y cuáles son las prioridades gubernamentales.

Parkdale cuenta también con una larga y sólida historia de resistencia. La organización de inquilinos, las redes de ayuda mutua, la defensa legal comunitaria, las iniciativas de reducción de daños y los  apoyos de salud mental de base han surgido como respuesta a estas formas persistentes de violencia estructural. Por ejemplo, la Unión de Personas sin Hogar y en Situación de Vivienda Insuficiente de Toronto organizó una manifestación el 26 de mayo para llamar la atención sobre el aumento de la vigilancia y el acoso que las personas que viven en la calle han sufrido por parte de las fuerzas de seguridad y la policía en los meses previos a los juegos. La manifestación también fue para dar a conocer la publicación de su informe sobre el aumento de la violencia por parte de los servicios de seguridad contra las personas sin hogar en Union Station.

Por lo tanto, a medida que se acerca la Copa del Mundo de la FIFA 2026, Parkdale ofrece un recordatorio importante de que los megaeventos no sólo generan injusticias, sino que intensifican los sistemas de opresión ya conocidos contra los que los residentes y defensores de Parkdale llevan luchando desde hace muchos años.